En paralelo, el caso ya cuenta con intervención del Ministerio Público de la Acusación y del Juzgado Ambiental, que dispuso una condena de dos años de prisión de ejecución condicional para los responsables, además de medidas complementarias vinculadas a la reparación del daño y la concientización ambiental.
Seguimiento permanente de Ambiente
Desde el Ministerio de Ambiente se realizó un seguimiento permanente del caso, con participación en las instancias judiciales correspondientes, reafirmando su rol como autoridad de aplicación y su compromiso con la protección de la fauna silvestre. En este sentido, el organismo continúa avanzando en el fortalecimiento de su intervención en causas ambientales, incluyendo la posibilidad de constituirse como querellante en delitos que afecten a la biodiversidad.
Finalmente, destacaron que la vicuña es una especie clave de los ecosistemas altoandinos y su protección se encuentra garantizada por un marco legal robusto a nivel provincial, nacional e internacional. La caza furtiva constituye una infracción grave que será sancionada sin excepciones, en defensa del patrimonio natural de todos los jujeños.