El Papa Francisco destacaba a la educación como derecho humano fundamental, insistiendo en que todos, sin excepción, tienen derecho a la educación, incluyendo a niños, jóvenes y migrantes, sin importar su situación.
El Consejo de Educación Católica dispuso esta medida por el fallecimiento del Santo Padre Francisco e instó a "mantenerse unidos en la oración por su eterno descanso y por la comunión de la Iglesia".
Así también la educación como un acto de amor y esperanza, "un medio para construir una sociedad más humana, que promueva la inclusión, el diálogo y la reconciliación".