Los jugadores Guillermo Cosaro, Nicolás Dematei, Milton Álvarez, Francisco Molina, Sebastián Sánchez, Hugo Soria y Cristian Menéndez, el técnico Matías Módolo y la dirigente del área Social María Isabel Álvarez Ulrich, se acercaron a niños y niñas internados, compartiendo risas y momentos de esperanza.
Cada juguete entregado fue más que un simple regalo, fue un símbolo de afecto y un recordatorio de que, incluso en los momentos difíciles, la solidaridad, al igual que en la cancha, puede marcar la diferencia.
En este contexto, Módolo enfatizó que “jugamos un lindo partido y vivimos una tarde distinta” y agregó que “esta experiencia fue un privilegio que permite nuestra profesión”.
Resaltó que este acto solidario “no fue solo entregar un juguete a los chicos que atraviesan un problema de salud, sino también traer fuerza a sus familias y agradecer a equipos médicos y enfermeros que hacen su trabajo con un fuerte compromiso social”.
Por su parte, el “Polaco” Menéndez celebró la posibilidad de “darle una alegría a los chicos que están viviendo un problema de salud”.
Puntualizó que “tomar contacto con los problemas de los niños, toca las fibras más íntimas” y remarcó que “nos moviliza la vocación de ayudar y, en este caso especial, sacarle una sonrisa a niños y niñas”.
A su turno, el director del nosocomio, Marcelo Labarta, sostuvo que “para los chicos fue muy especial recibir la visita del “Lobo”, cuyos jugadores trajeron juguetes y saludos, ayudando a quienes están internados a transitar una situación difícil”.
Amplió sus reflexiones, indicando que “fue una verdadera caricia al corazón y eso colabora mucho en quienes están en tratamiento”.
“Sin lugar a dudas fue una iniciativa sumamente positiva, por la cual estamos profundamente agradecidos”, completó Labarta.