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Martes, 27 Octubre 2026 01:27

Caputo rompió el acuerdo con el FMI y vendió dólares antes que toque el techo de la banda

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El riesgo país argentino saltó 48 puntos, mientras que el de Brasil se mantuvo estable pese a la fuerte devaluación del real.



Toto Caputo vendió dólares para contener la suba de la divisa, pese a que no tocó el techo de la banda. Se trata de una violación expresa del acuerdo firmado con el FMI. Esta vez no fue el Banco Central, sino el Tesoro, que vendió al menos 100 millones de dólares de sus depósitos en la autoridad monetaria. La operación se produjo en una jornada de fuerte tensión financiera tras el triunfo de Lula en Brasil y abrió nuevos interrogantes sobre el cumplimiento del programa acordado con el Fondo Monetario Internacional.

La intervención fue detectada por operadores del mercado, que advirtieron movimientos inusuales en una rueda de elevada demanda. El dólar mayorista cerró a 1541 pesos, con un aumento de 11,50 pesos, equivalente al 0,75%. La cotización había arrancado con una fuerte presión alcista, pero luego permaneció prácticamente inmóvil durante buena parte de la jornada. Una estabilidad llamativa en medio de la turbulencia regional.

El mercado descuenta que el Tesoro habría sacrificado al menos 100 millones de dólares para impedir una suba mayor. En algunas mesas financieras estimaron que la intervención pudo acercarse a los 200 millones, aunque ese monto no pudo ser confirmado.

La operación se habría realizado con recursos de la cuenta en dólares que el Ministerio de Economía mantiene depositados en el Banco Central. El dato es particularmente sensible porque esos dólares forman parte de las disponibilidades que Caputo necesita para afrontar sus próximos compromisos financieros.

El castigo del mercado a Brasil golpea a Caputo

Según los cálculos del analista Federico García Martínez, restando las ventas de este lunes, los depósitos del Tesoro en el BCRA habrían descendido a 825 millones de dólares. Sería el nivel más bajo desde el 15 de mayo, antes de una compra de 1700 millones de dólares realizada al Central.

La particularidad de la jornada fue que el Banco Central no intervino con ventas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). La oferta oficial de divisas habría llegado directamente desde el Tesoro. Es una distinción institucional importante, pero no elimina el costo financiero. Los dólares salen de las disponibilidades del sector público, aunque la operación no figure como una venta de reservas del Banco Central.

El programa del FMI establece reglas para las intervenciones del Banco Central dentro del régimen de bandas. Este lunes, el techo se ubicaba en 1946,73 pesos, muy por encima de los 1541 pesos a los que cerró el mayorista. Por eso, una venta del BCRA para defender el límite superior no correspondía bajo el mecanismo previsto.

La decisión dejó otro dato significativo. Fue la cuarta jornada sin compras netas de divisas desde que en enero se puso en marcha la nueva política de acumulación de reservas, y la quinta en todo el año. Las anteriores habían sido el 28 de julio y el 7 y 25 de septiembre. El 2 de enero tampoco hubo compras, pero el programa todavía no había comenzado.

En las 199 ruedas de 2026, el BCRA compró dólares en 194 y no registró ninguna jornada con ventas netas. La autoridad monetaria venía de 19 ruedas consecutivas de compras y acumular adquisiciones por 15.820 millones de dólares en 2026. De ese monto consiguió sumar a las reservas 8.590 millones, apenas un poco más de la mitad.

La operación del Tesoro también expone una contradicción con el esquema cambiario acordado con el FMI. El programa establece reglas para las intervenciones del Banco Central dentro del régimen de bandas. Este lunes, el techo se ubicaba en 1946,73 pesos, muy por encima de los 1541 pesos a los que cerró el mayorista. Por eso, una venta del BCRA para defender el límite superior no correspondía bajo el mecanismo previsto.

Sin embargo, el Gobierno recurrió al Tesoro para ofrecer divisas antes de alcanzar ese techo. La distinción es importante desde el punto de vista contable, pero no elimina los interrogantes sobre la política cambiaria.

La controversia llega en un momento especialmente delicado para Caputo. Se demora la aprobación de la tercera revisión del acuerdo con el FMI, de la que depende un desembolso de 869 millones de dólares. La misión técnica terminó su trabajo a fines de septiembre, pero todavía falta cerrar la negociación y conseguir el aval del directorio del organismo. El Gobierno necesita esos fondos para aliviar sus compromisos financieros.

Gustavo Quintana, de PR Cambios, registró un volumen de 735,23 millones de dólares en el mercado de contado y de 2140 millones en futuros. La magnitud de las operaciones reforzó las sospechas de intervención oficial. La plaza de contado registró un incremento del 31% respecto del viernes, mientras que los negocios de futuros aumentaron un 158%.

Quintana advirtió sobre la fuerte actividad en ese segmento, mientras que otros operadores señalaron que el Gobierno habría vuelto a utilizar derivados para moderar las expectativas de devaluación.

La diferencia entre ambas intervenciones no es menor. La venta de dólares en el mercado de contado implica desprenderse de divisas disponibles. Los contratos de futuros, en cambio, generan compromisos cuyo resultado se liquida en pesos. Si el tipo de cambio supera el precio pactado, el Banco Central debe afrontar la diferencia. Una operación consume dólares hoy; la otra puede trasladar costos monetarios hacia adelante.

Mientras el real se devaluó con fuerza, el riesgo país brasileño prácticamente no se movió y permaneció por debajo de los 200 puntos básicos. En Argentina, en cambio, el indicador que elabora JP Morgan saltó 48 puntos, desde 707 hasta 755 puntos básicos.

La tensión cambiaria llegó desde Brasil, donde la victoria de Lula provocó una fuerte depreciación del real y un desplome de las acciones. La reacción se trasladó a los activos argentinos, que registraron pérdidas superiores a las del promedio de los mercados emergentes.

Pero hubo una diferencia significativa entre ambos países. Mientras el real se devaluó con fuerza, el riesgo país brasileño prácticamente no se movió y permaneció por debajo de los 200 puntos básicos. En Argentina, en cambio, el indicador que elabora JP Morgan saltó 48 puntos, desde 707 hasta 755 puntos básicos, un incremento cercano al 6,8%.

La comparación muestra que una depreciación cambiaria no necesariamente implica un deterioro equivalente en la percepción de solvencia soberana. Brasil cuenta con reservas internacionales superiores a los 360.000 millones de dólares y conserva acceso al financiamiento externo. Argentina, en cambio, sigue enfrentando restricciones para colocar deuda a tasas sostenibles y los acreedores dudas de su capacidad de pago.

Por eso, la intervención de este lunes se produjo cuando el Gobierno necesita conservar cada dólar disponible. La cuenta del Tesoro en el Banco Central se redujo sensiblemente, la revisión del FMI sigue pendiente y el esquema cambiario depende de una combinación de ventas puntuales, operaciones de futuros y expectativas de nuevos ingresos de divisas.

Fuente: LPO

 

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