Estas expresiones golpistas revisten gravedad institucional, sobre todo en el marco de una reforma constitucional, revelando el grado de desprecio por parte de ciertos sectores hacia la convivencia democrática.
Reivindicamos la paz social y el respeto por los derechos y libertades fundamentales de las personas como un triunfo histórico del pueblo jujeño, que dejó atrás la violencia y el atropello para siempre.
Así lo vamos consagrar en la reforma de la Constitución Provincial, a 40 años de la recuperación de la democracia.