En los primeros 10 minutos, la estrella de la cancha fue “Cuti” Romero con quites exquisitos. Anticipándose a todos y a todo. Fueron los minutos de estudio que se dieron Argentina y Croacia. Los dirigidos por Lionel Scaloni arrancaron con un 4-3-3 “falso” en el que Mac Allister se paraba más adelante. Con Álvarez bien definido arriba y Messi moviéndose por dónde quería. Croacia se desplegó más o menos igual. Con Luka Modric liberado.
En ese arranque, Messi quedó lejos de la pelota y fueron los europeos los que ganaron la posesión. Con el paso de los minutos, Argentina emparejó tenencia y encontró a Messi. Y si Messi aparece… entonces surge cierta electricidad colectiva y el equipo tiene otra vibra.
Por eso pasó lo que pasó, a los 25 minutos se produjo el primer disparo al arco del partido. Esa Argentina que metió gente en campo de Croacia dio una serie de pases y la finalización de la secuencia fue un remate de Enzo Fernández que hizo simple el arquero Dominik Livakovic.
Croacia tuvo su llegada recién a los 30. Como De Paul se fue a presionar alto, quedó un hueco en el medio que sirvió para que Ivan Perisic la pique sin precisión por sobre Martínez.
Y a la salida de esa jugada llegó el contragolpe en el que Fernández encontró a Álvarez. El del Calchín picó con todo hacia el área y el arquero lo bajó. Penal, penalazo. Y Messi fue el Messi sin piedad y la mandó a guardar a los 34.
Lo que siguió fue un show de fiereza del equipo. El estadio Lusail se venía debajo de emoción y cantos y explotaba con el “Que de la mano de ‘Leo’ Messi… todos la vuelta vamos a dar…”. Y deliró con el “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar” cuando pasó lo que pasó.
Álvarez corrió con turbinas hacia el área de Croacia y en todo momento amagó con dar el pase pero no lo hizo. Fue y fue hasta que se llevó puesto a los defensores de Croacia, al arquero a todo lo que se le interpuso. Y metió un gol conmovedor. Iban 39.
Croacia quedó en shock, como era de esperar. Argentina se creció, como era de esperar. Y el tercer gol estuvo ahí, cerquita. Livakovic le tapón un cabezazo a Alexis Mac Allister. El final del primer tiempo llegó con la gente haciendo reverencia a Messi, que activó un show de gambetas y amagues para aguantar la pelota y volver loco a todo Croacia.
En el inicio del complemento, el DT croata Zlatko Dalic realizó dos cambios (ingresaron Mislav Orsic y Nikola Vlasic por Sosa y Vlasic). Y como no pasó nada (bueno) para Croacia en los primeros minutos se vino un cambio más: Bruno Petkovic por Brozovic. Los europeos se fueron al frente, soltaron laterales y a la carga.
Argentina sostuvo su ferocidad para disputar cada pelota, para cerrar cada espacio. Lo hacía con un De Paul enérgico, un Paredes con timming, un Enzo dinámico y Mac Allister siempre en el lugar correcto. Mollina y Tagliafico no subían y sí contenían. Y Romero y Otamendi patrullaban los pases filtrados que intentaba dar Modric. Allá arriba, Messi y Álvarez estaban al acecho.
En ese contexto, Messi y Enzo se encontraron para una pared genial que no tuvo final feliz porque el arquero tapó la bomba de “Leo”.
Como Croacia superpobló de atacantes, Scaloni hizo la gran Scaloni: aplicó la línea de cinco atrás con el ingreso de Lisandro Martínez y la salida de Paredes. Iban 17 del complemento. Y ese cambió aplacó el ímpetu de Croacia y le dio aire a Argentina.
Lo que activó el riesgo fue una infracción exagerada y lejana a área que cometió “Cuti” Romero a los 23 minutos. Dos minutos después, Messi hizo una de Messi. Bailó al pobre de Joško Gvardiolm aguantó la pelota y asistió a Julián Álvarez para el 3-0. Lloraban los hinchas. Ya estaba.
Lo que siguió fue darle aire a De Paul con el ingreso de Exequiel Palacios y de resguardar las piernas de Álvarez con el debut de Paulo Dybala. También tuvieron su estreno Ángel Correa y Juan Foyth por Mac Allister y Molina. Sólo los arqueros Gerónimo Rulli y Franco Armani se quedan por ahora sin jugar en el Mundial Qatar 2022.
Argentina, a diferencia de los partidos con Australia y Países Bajos, anuló cualquier chance de reacción de su rival. Lo dejó chiquito a Croacia. Lo borró. Se lo sacó de encima.









