Durante la semana, los encuentros abordaron cómo la IA puede enriquecer las prácticas de enseñanza y aprendizaje, contribuir a la personalización de los procesos educativos, ampliar el acceso a recursos de calidad y fortalecer la toma de decisiones pedagógicas. Asimismo, se promovió una mirada crítica y ética sobre el uso de la tecnología, valorando su aporte en el desarrollo de competencias del siglo XXI, como el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas.










