En este marco, disfrutó de los servicios turísticos de jerarquía internacional de la Quebrada, además de rendirse ante los incomparables sabores de la gastronomía ancestral y de los vinos jujeños de extrema altura, en Purmamarca, la Quebrada de las Señoritas, Tumbaya y la Serranía del Hornocal.
Asimismo, vivenció la experiencia del Tren Solar de la Quebrada, visitando las distintas estaciones que ofrece el recorrido entre Volcán y Tilcara.









