Durante su visita, Clarke exploró el pintoresco pueblo de Purmamarca, donde quedó fascinada por la belleza del Cerro de los Siete Colores y la calidez de su gente. También se maravilló con las Salinas Grandes, ese majestuoso desierto blanco a más de 3.400 metros de altura que refleja el cielo y cautiva con su inmensidad. Entre llamas, viento y horizonte, la actriz se fotografió junto a la tradicional whipala, símbolo de identidad y orgullo del norte argentino.











