Luego montaron una campaña para hacer creer a las comunidades aborígenes de que la Constitución reformada ponía en peligros sus territorios o sus derechos y montaron un conflicto al que sumaron sus militantes rentados y la mano de obra barata de la extrema izquierda. Organizaron cortes de rutas nacionales con gravísimas consecuencias sociales, pérdida de una vida humana y numerosos heridos, daños a la producción y al comercio y pretenden provocar un fracaso de la temporada turística de la que viven miles de jujeños. Sumaron a personas locales a las que les abonaron $ 5000 y les aseguraron carpas y comida. También organizaron y participaron en ataques a autoridades legítimamente constituidas de quebrada y puna, diputados, intendentes, concejales, comisionados de la región.
El presidente Fernández recibió en su despacho a una delegación de quienes cortaban las rutas en Jujuy y el Ministro Aníbal Fernández se ufanó estos días en Jujuy de que la Gendarmería Nacional no iba a actuar frente a los cortes, que no podía remediar la Policía de Jujuy por ser rutas nacionales.
Con ello cruzaron la línea que separa a un gobierno de un grupo de bandidos. Alberto Fernández, además de haber sido el peor presidente de la historia, termina el mandato como jefe de una banda que promueve, organiza y reivindica la comisión de delitos en una provincia. Y tiene a Aníbal Fernández como garante de los delitos que están dispuestos a cometer y tolerar. El Ministro de Seguridad se ha convertido en el Ministro del caos.
La presencia de Aníbal Fernández en nuestra provincia tiene el verdadero propósito de alimentar el clima de confrontación y enfrentamiento. Porque la violencia está en el ADN del kichnerismo, y hay sobrados ejemplos de esto en la conducta patoteril de este Ministro del caos y de los funcionarios que integran el Frente de todos que está de retirada.
Nada de esto, sin embargo, opaca las grandes transformaciones que ha protagonizado el Gobernador Morales y el gobierno de Jujuy. Es el camino que la sociedad jujeña respaldó varias veces en las urnas y que seguirá respaldando en las próximas elecciones.
En cuanto a las tragedias que ocurren en las rutas de Jujuy, responsabilizamos a Aníbal Fernández por incumplimiento de sus deberes como funcionario público.
Hay algo que estos bandidos tienen que saber: los jujeños y las jujeñas no le temen a estas tácticas siniestras.
Instamos a todo el pueblo argentino a defender la paz, proteger la democracia y apostar por el progreso y la prosperidad. Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales son quienes los van a garantizar.









